El avance de la globalización deja tras de sí a aquellos que no tienen nada que ofrecer a un mercado que lucha contra los Estados queriendo imponer lo individual frente a lo colectivo y lo privado frente a lo público. No interesa aquel del cual no se puede beneficiar el sistema económico, dejando personas, países e incluso continentes enteros, fuera del mundo desarrollado. La riqueza cada vez más concentrada y la pobreza más expandida, es otra característica de este sistema económico mundial, avalado por instituciones como el Fondo Monetario Iternacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, quienes imponen condiciones económicas que no dejan salir de la pobreza a aquellos para los que es imposible asumir sus reglas.
